Hernán Boveri, el anestesista procesado por asociación ilícita y defraudación en la causa Propofol, apeló el procesamiento ante la Cámara del Crimen.
Ayer declaró que las jeringas halladas eran de Pharmacity y que el Propofol servía para el tratamiento oncológico de su perro, comprado en una cadena de farmacias cerca de su casa.
Amplió hoy que "todo lo que yo hice como profesional está perfectamente en su lugar, no hay una sola queja" del lugar donde trabaja. Calificó las imputaciones de "mentira" y "chisme de peluquería" para perjudicarlo y acusó al juez de basarse en versiones infundadas de personas que no lo conocen.
La causa sigue generando capítulos y habrá más información mañana.