Abel Guzmán, el colorista que mató a su compañero Germán Medina en la peluquería Verdini de Recoleta en marzo de 2024, declaró culpable en la primera jornada del juicio oral.
Guzmán contó que enojó, no controló su ansiedad ni bronca, agarró el arma y disparó a sangre fría apuntando a la cabeza de Medina durante una discusión laboral por indemnizaciones, clientela y uso de formol prohibido. Guzmán ganaba 3 millones de pesos mensuales y reclamaba 55 millones por despido inminente.
Tras el disparo, Guzmán escapó con mochila pero fue detenido gracias a vecinos. Pidió perdón a la familia de la víctima, reconociendo que arruinó sus vidas, y admitió angustia por quedar preso.
El incidente, viral por el video, ocurrió en plena reunión de trabajadores en Beruti al 3000, conmocionando al barrio.