Luis, el padre de Ángel Consoya, reveló un video exclusivo donde se esconde detrás de una pared en el jardín de infantes para abrazar a su hijo, demostrando el cariño del niño pese a las restricciones impuestas por la madre y el padrastro.
En la entrevista en vivo desde el jardín, Luis contó cómo se ocultó como un "ladrón" para confirmar que Ángel lo quería ver, contradiciendo las afirmaciones judiciales. El niño corrió hacia él espontáneamente, lo abrazó y le dio besos durante una hora en la comisaría, mientras el padrastro se negaba a entregárselo.
La familia critica duramente a la psicóloga Leiva y a la asesora Roldán por burlarse de las pruebas presentadas, incluyendo audios y videos. Luis y Lorena, la madre del corazón, grabaron todo con una app para documentar el amor de Ángel hacia ellos, mientras la progenitora Mariela del Caminario priorizaba denuncias sobre abrazos al niño.
Los periodistas destacan la negligencia judicial, con pericias en cuadernos de dibujos de Ángel secuestrados por la fiscalía de Blasábal, que analiza posibles expresiones de abuso. La familia lucha por justicia, sintiendo la presencia espiritual de Ángel en la audiencia donde enfrentaron a los imputados González y Altamirano.
El caso avanza con 25 investigadores, análisis de celulares y toxicológico pendiente, mientras Luis y Lorena procesan el duelo, enfocados en videos felices del niño para fortalecerse.