El gobierno de coalición irlandés ganó 92-78 una moción de confianza por la crisis de combustible que paralizó el país una semana. Michael Helly Ray, ministro de Agricultura, renunció para votar en contra por impacto en rurales.
Protestas de transportistas y agricultores bloquearon refinería White Gate y puertos con maquinaria pesada, dejando un tercio de estaciones sin nafta. El gobierno dio paquete de 505 millones de euros en ayudas y suspendió impuestos al carbón.