Irlanda vive una crisis política por protestas contra el alza de combustibles que bloquearon accesos a suministros de petróleo y un puerto clave, generando atascos masivos.
El primer ministro Martín anunció recortes de impuestos, pero la oposición critica la falta de acción temprana y convoca una votación de censura. El gobierno programó una contra-votación de respaldo.
Las protestas iniciaron el 7 de abril con bolardos en carreteras y se intensificaron vía redes sociales. Agricultores, taxistas y otros exigen topes de precios ante el cierre del Estrecho de Hormuz por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El gobierno defendió la intervención policial y militar para desmantelar bloqueos, que dejaron sin combustible a un tercio de las estaciones.