El gobierno de Colombia autorizó la eutanasia de unos 80 hipopótamos descendientes de cuatro traídos por el narcotraficante Pablo Escobar en los años 80 a su hacienda Nápoles, tras fallar alternativas de traslado internacional.
Estos animales, abandonados tras la muerte de Escobar, se reprodujeron sin depredadores naturales alterando el ecosistema local, pasando de cuatro a cerca de 200 ejemplares en tres décadas.
Sin control, podrían llegar a 500 o 700 en pocos años, por lo que el gobierno optó por la eutanasia con procedimientos profesionales en las próximas semanas para mitigar el problema ambiental.