El gobierno de Colombia decidió sacrificar a 80 hipopótamos que descienden de los cuatro animales exóticos que Pablo Escobar trajo a su estancia Nápoles hace unas tres décadas.
Los hipopótamos se reprodujeron sin control en la hacienda, generando complicaciones genéticas por endogamia y convirtiéndose en una plaga territorial que causó accidentes a varios campesinos.
Los proteccionistas criticaron duramente la medida tomada por el gobierno de Petro a meses de finalizar su mandato, argumentando que no se implementó una política de Estado previa para trasladarlos o controlarla y que ningún país los acepta por sus problemas genéticos.
Los conductores lamentaron la situación de los animales hermosos pero peligrosos, culpando exclusivamente a Pablo Escobar por haberlos introducido en Colombia.