La cronista Carla Ricciotti cerró su recorrido por Avenida Santa Fe, donde consultó a la clase media sobre su situación económica. La gente admitió recortar gastos en salidas, comidas afuera y lujos debido a los precios elevados y sueldos que no alcanzan.
Entrevistados como trabajadores independientes, administrativos de la UBA y amas de casa destacaron que antes se daban más gustos, pero ahora priorizan lo esencial. Las cuotas escolares aumentan mensualmente y el transporte público presenta frecuencias escasas y unidades llenas.
Una brasileña radicada hace 29 años comparó precios con Brasil, afirmando que allá la vida es más barata, especialmente supermercados y ropa. El panorama refleja ajustes forzados en el consumo cotidiano.