El artista presenta su muestra Olimpia Solvencia, que incluye una instalación de 54 colchones del año 92 y una serie amplia de mapas desarrollados durante mucho tiempo.
La exposición destaca elementos arquitectónicos como planos de departamentos e instituciones, reconstruyendo un itinerario que abarca arquitectura, música, teatro y cine.
Los artistas jóvenes deben olvidarse de vender sus obras, trabajar en otra cosa para ganar dinero y crear libremente, aunque tengan menos tiempo. La muestra genera olores, sonidos y situaciones que sacan al visitante de la vida cotidiana, permitiendo perderse y descubrir cosas nuevas.
El artista se posiciona en contra del arte convencional, las galerías y los museos tradicionales.