En Bendita, el panel analiza el cruce entre la abogada racista Agostina Paez y el periodista Eduardo Feinmann. Paez regresó a Argentina y figura en medios, mientras Feinmann la critica duramente llamándola delincuente que no representa a los argentinos.
Agostina Paez declara en entrevista que Feinmann está obsesionado con ella, publica diariamente sobre sus movimientos en redes y lo califica de homofóbico, clasista, misógino, bajo, gordo y judío. Rechazó invitaciones a su programa sabiendo su estilo.
Feinmann responde en nota que deplora su recepción pública, la ve como racista victimizándose y ofrece entrevistarla duramente como a cualquier delincuente. El panel bromea sobre tensión sexual entre ambos y cuestiona el racismo atribuido.
Discuten si los gestos de Paez en Brasil constituyen racismo o reacción a provocación, y critican la obsesión de Feinmann cuando hay otros delincuentes.