La anestesista Mechi, conocida como Pichu, se convirtió en testigo clave al delatar el consumo de propofol y ketamina por su amiga Delfina Lanusse (Fini) con el jefe Hernán Boveri en el Hospital Italiano, iniciando la investigación hace un año tras confesiones en un viaje a Chile.
Mechi observó cambios en Lanusse como desalineación, desorientación y desapariciones, alertada también por Tati; el 9 de febrero encontró a Lanusse herida y desorientada diciendo "Hernán está loco", y días después confesó consumo forzado de ketamina, lo que llevó a elevar el caso a superiores.
Imputados niegan robo de drogas del hospital pese a faltantes confirmados; Lanusse atribuye problemas a relación desigual con superior y tratamiento psicológico, mientras Boveri habla de rumores de pasillos iniciados por Mechi sin pruebas concretas, acusando abuso de poder y despechos personales con múltiples vínculos.
Ambos inhabilitados por el CISA para ejercer en CABA; declaraciones cruzadas incluyen negación de violencia, consumo recreativo y desvío de insumos, con defensa enfocada en falta de pruebas directas de hurto.
El escándalo destapó caja de Pandora con muerte de Salazar, fiestas y consumo, pero Mechi actuó como única en intervenir tras un año de observación.