Los dueños de bodegas en Nueva York critican al alcalde Mamdami por abrir el primer supermercado público en el barrio latino de Harlem, en La Marquita. Esta era una promesa de campaña para enfrentar el alto costo de productos, pero los bodegueros lo ven como competencia injusta financiada con sus impuestos.
Los bodegueros argumentan que el supermercado público, bajo el eslogan "bodegas propiedad de la ciudad", afectará sus negocios ya difíciles. El alcalde anunció la apertura de golpe tras silencio prolongado, prometiendo pan, huevos y mercaderías baratas con salarios sindicales para empleados.
Un empresario bodeguero señaló que la situación económica no permite pagar más salarios, destacando las dificultades del sector.