Manuel Adorni gastó más de 10000 dólares en pasajes a Nueva York con su esposa, según requerimiento judicial, mientras enfrenta sospechas por propiedades no declaradas. Panel critica su burbuja de cristal con 400 policías para no ser confrontado y su rol como vocero presidencial desahuciado políticamente.
No declaró casas en Exaltación de la Cruz y country ante OA ni en candidatura porteña. Tiene hipotecas por 270000 dólares a pagar en 2026 sobre bienes gananciales, cuestionando origen de fondos. Lo tildan de virgen al poder que se tiró a la torta, ahora con sospecha permanente.
Patricia Bullrich lo critica en privado; libertarios y PRO lo odian en redes pidiendo su renuncia. Sale custodiado como de cristal, golpeado internamente. Prepara contraofensiva en Congreso con data de otros, pero panel lo ve como autodefensa pelotuda que hunde más su vara moral anticorrupción.
Va al Congreso con show pese a puteada general, faltando respeto a pueblo en crisis que come burro. Equipo arma ofensiva con transparencia ajena, pero debe aclarar lo propio primero.