La autopsia reveló que el niño Ángel de 4 años murió por paro cardiorespiratorio causado por edema cerebral, herniación del tronco encefálico y hemorragias en 12 puntos del cráneo tras 20 golpes contundentes, posiblemente con puño experto o objeto romo.
La madre biológica Mariela Altamirano y su pareja Michael González, practicante de taekwondo, están detenidos; el niño agonizó horas mostrando ronquidos, somnolencia e incontinencia, ignorados hasta hallarlo muerto. Antecedentes: padrastro con denuncias por violencia infantil en Córdoba, madre perdió custodia de otro hijo por golpizas en Misiones.
Expertos como Nacho Prieto critican fallos burocráticos pese a alertas previas ignoradas, comparando con casos de Lucio Dupuy, Tomás Santillán y Agustín Marrero; denuncias cruzadas complicaron decisiones judiciales sobre custodia.
Panel denuncia "horror doméstico", violencia extrema familiar y justicia dormida que libera por falta de antecedentes, exigiendo prevención urgente ante patrón de maltrato infantil.
Padre biológico Luis denunció entornos insanos, pero también enfrenta acusaciones; Lorena (madrastra) aclaró denuncias como "peleas internas".