Manuel Adorni, jefe de gabinete, enfrenta investigación por enriquecimiento ilícito tras declarar dos efectivos policiales como testigos de un préstamo de 100.000 dólares en efectivo para comprar departamento en Parque Chacabuco. Graciela Molina y Victoria Cancio, madre e hija, una retirada y otra activa de la Policía Federal, acercadas por la escribana Adriana Nechevenko, prestaron el dinero con vencimiento en noviembre al 11% de interés y cuotas de 900 dólares mensuales.
Los números no cierran con el sueldo de funcionario público de Adorni, quien dejó su actividad privada, y cuestionan cómo sostenía las cuotas pese a que su esposa trabajaba como coach antes de ingresar al Estado. Pendiente también otro préstamo por inmueble en Caballito. La oposición se prepara para interpelarlo.
El 9 de abril Adorni debe presentar su primer informe de gestión en el Congreso de la Nación desde que asumió como jefe de gobierno, en una sesión informativa que promete ser picante y donde no la pasará bien.