Un hombre de 44 años murió tiroteado por la policía en la estación Grand Central de Nueva York tras blandir un machete.
Los agentes respondieron a un llamado por agresión y encontraron al hombre actuando de manera errática, afirmando ser Lucifer. Le ordenaron 20 veces soltar el arma, pero avanzó hacia ellos.
La policía le disparó dos veces. Tenía tres arrestos previos. Tres víctimas adultas mayores resultaron heridas no mortalmente: hombre de 84, 65 y mujer de 70 años.