Un pastor relata cómo Pablo sacudió víbora al fuego sin daño, comparándolo con pruebas y ataques satánicos que otros esperan que maten espiritualmente. Aconseja tomar autoridad en nombre de Jesús contra víboras de enfermedad, pobreza, matrimonio roto y rebelión familiar.
Los "naturales" esperan que el creyente reviente como sapo, pero Dios da victoria. Invoca sacudir demonios del hogar, hijos, economía con fuego del Espíritu Santo.