El pastor Cinalli predica sobre Simón el Mago, un hechicero que se convirtió al cristianismo pero recayó en el pecado al intentar comprar el poder del Espíritu Santo con dinero, abriendo así puertas a las fuerzas del mal en su vida.
Explica que el pecado, como el orgullo y la avaricia, permite que los demonios regresen a la vida de un creyente, incluso después de la liberación inicial, y advierte contra prácticas ocultistas como tarot, ouija y horóscopos que facilitan el acceso satánico.
Enumera lecciones para el ministerio: debe exaltar solo a Cristo, no deificar personas ni comercializar dones espirituales, y enfatiza que la victoria en la guerra espiritual surge del arrepentimiento y saturarse de la presencia de Dios para cerrar esas puertas.
Invita al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, y concluye que las batallas espirituales forjan la imagen de Cristo, cesando cuando se crece en fe y obediencia.