Los panelistas de LAM rechazaron participar en realities como Gran Hermano, argumentando que exponen la miseria humana sin aportar crecimiento personal ni valor más allá de fama y dinero.
Flor Peña explicó que no entraría porque no cree en esa televisión, prefiere formatos formativos como canto o baile, y ve el reality como doloroso. Valeria Lynch coincidió en que no lo haría, criticando espiar 24 horas la gente.
Defendieron realities instructivos pero atacaron el encierro total, comparándolo con vagancia, y recordaron participaciones pasadas en Bailando o Cantando como distintas porque no implican convivencia constante.
Discutieron si el motivo es económico para participantes como Andrea del Boca, pero cuestionaron exponerse sin propósito mayor.