Panelistas cuestionan fuertemente la conducción de Santiago del Moro en la actual temporada de Gran Hermano, acusándolo de no entender el formato y generar embole entre los televidentes.
Defensores atribuyen las críticas a envidia, mientras que otros señalan soberbia en sus respuestas y fallas en la dinámica, como un congelado controvertido donde entró Ana del Boca. En redes sociales, usuarios putean la conducción durante las galas.
Se menciona que Del Moro no acusa recibo directo del bardeo, pero defiende el formato entre chistes, destacando que el programa levanta pasiones con escándalos constantes desde su regreso.
Comparan con exconductores más empáticos y cuestionan si la temporada fracasa, apuntando a cruzarlo si no mejora.