Michael, padrino de Ángel, relata en entrevista cómo la madre Mariela abandonó al niño hasta los siete u ocho meses y luego lo buscó sin motivo claro, actuando de forma manipuladora.
Luis, padre del niño, rechazó el contacto y denunció la irrupción sin aviso de Mariela y su pareja, en un contexto de condiciones precarias y posible consumo de sustancias.
La doctora Garrido critica la ausencia del Estado en la protección de niños, exigiendo investigación a funcionarios judiciales y asistentes sociales por fallas en el abordaje familiar.
Se compara con casos como Lucio, pidiendo justicia y que la comunidad de Comodoro Rivadavia aporte datos para esclarecer el drama.