La justicia evalúa unir las causas por robo de propofol en hospitales y la muerte de Alejandro Salazar, anestesista encontrado sin vida en su departamento, si se confirma que falleció por una sobredosis durante una fiesta con esas drogas.
Los investigadores descartan suicidio y analizan si hubo un encuentro que salió mal horas antes del hallazgo del cuerpo, con posibles manipulaciones de evidencia como un teléfono celular peritado y una tablet que Fini y Tati Leclerc habrían sacado del lugar, según cámaras de seguridad.
Chati Tati Leclerc declaró haber dejado de consumir drogas a fin de 2025, pero vecinos del edificio en Avenida Santa Fe 5300 hallaron agujas intradérmicas en el lavadero meses antes, chats grupales incorporados a la causa sugieren conocimiento vecinal de sus hábitos.
Se rastrea vínculo entre Hernán, señalado por robar drogas del Hospital Italiano, y Salazar; las imputaciones actuales por administración fraudulenta podrían agravarse a penas de hasta 6 años o más con pericias pendientes sobre pagos y organización de fiestas.
En el edificio allanado no se halló nada, vecinos registran ingresos y Leclerc no responde en chats; ahora vive en casa familiar, mientras la sociedad de anestesiaia investiga roles de estas profesionales.