Las familias de Paula y Gabriela, dos bebés intercambiadas al nacer el 22 de marzo de 1986 en el Hospital Italiano de Almagro, resolvieron amigablemente temas de herencia y vínculos afectivos pese a las realidades opuestas: Paula criada en Miami con vida acomodada y Gabriela en Argentina.
El abogado Ignacio Leguizamón, junto a Fernando Burlando, impulsó la causa penal contra el director de neonatología y personal del hospital por negligencia, tras hallar cartelitos rosa coincidentes con el nombre de una enfermera y pulseras de identificación. La causa estuvo a punto de archivarse, pero los letrados aportaron pruebas clave como listados de personal de 1986.
Las familias se reunieron en un shopping con abrazos emotivos, hermanos y sobrinos jugaron juntos, demostrando altura moral. Ambas mujeres están en terapia procesando el shock, cuestionando "qué hubiera pasado si" hubiesen vivido la vida de la otra, con impactos psicológicos profundos pero sin rechazos.
Leguizamón viajó a Estados Unidos, tocó timbres y enfrentó resistencias del hospital, que no colaboró inicialmente. Las madres actuaron con humanidad, incorporando a las hijas biológicas, y no hubo dudas intuitivas al nacer por controles deficientes de la época. El caso genera dudas en otros padres del Italiano.
Paula visitó Argentina en febrero para reunirse con su familia biológica en Morón. Los abogados destacan el derecho a la identidad y el entendimiento familiar como clave, elogiando la apertura de todos pese al drama de 39 años.