La casa de Gran Hermano resulta estar embrujada porque se construyó sobre un antiguo hospital de tuberculosos donde murieron muchas personas, dejando una energía pesada que provoca fenómenos paranormales como puertas que se cierran solas y objetos que se mueven.
Alfa, ex participante, relató que invocó a su amigo fallecido Tano pidiendo que cerrara una puerta y esta se cerró sin explicación, jurando por su hija que no había viento ni corriente ese día. Otros hermanos famosos mencionaron presencias extrañas, voces y pasos en la noche, mientras cajones se abren solos y desaparecen tapas como la de la caldera.
La producción desmiente todo para evitar pánico, pero el panel confirma que el hospital dejó espíritus errantes. Recomiendan limpiezas energéticas con vinagre, olivo y rezos, como hizo Andrea del Boca. El programa muestra clips de participantes asustados y especula cuántos fantasmas vagan aún.
Panelistas comentan que es difícil convivir con esa energía y bromean sobre no entrar a la casa, mencionando hasta Grecia Colmenares como posible víctima empujada por fuerzas sobrenaturales.