Nicolás Godoy, detenido en Sierra Chica y condenado previamente por delito similar en Olmos, dirigía una banda que extorsionaba adolescentes menores de 18 años desde cárceles bonaerenses como un call center tumbero. Contactaba víctimas vía TikTok e Instagram haciéndose pasar por productor de modas, pedía fotos en ropa interior y exigía 50-60 mil pesos para no divulgarlas a familiares.
Tras allanamiento en su celda donde secuestraron chips de celulares, lo trasladaron. Operaba con cómplice en Merlo; si no pagaban, obligaba a videos sexuales usados para extorsionar hombres haciéndose pasar por jóvenes.
El exdirector Miguel Perrotta explicó que presos tienen celulares legales por resolución de 2020 no derogada, con acceso irrestricto a redes e internet. Hay superpoblación (60 mil en Bonaerense vs capacidad), pabellones abiertos, coimas a guardacárceles (1 millón por celular), connivencia y temor a motines impide controles estrictos.