El PAMI arrastra cuatro pagos vencidos desde enero, dejando a farmacias sin fondos para reponer medicamentos esenciales para jubilados y generando colas interminables y faltantes en mostradores.
Jubilados denuncian que el sistema ya no cubre el 100% de remedios, obligándolos a pagar de su bolsillo tratamientos para presión, diabetes e hígado, con muchos recortando dosis por costos prohibitivos que aumentaron barbaridad en meses recientes.
Farmaceúticas advierten que sin pagos en tiempo y forma el sistema colapsa, ya que laboratorios y droguerías forman precios imposibles de absorber, afectando directamente a adultos mayores de 85 años que dependen de la obra social.
Prestadores temen empeoramiento en semanas próximas si no hay acuerdo, mientras jubilados como uno de 58 años con prótesis sobreviven solo con lo que trabajan, sin subsidios suficientes en medio de la crisis.