Lionel Messi abre el marcador en su partido 1000 con un tiro libre filtrado que aprovecha en carrera, mientras Julián Álvarez anota el segundo tras presión incansable de Rodrigo De Paul al arquero australiano.
Australia lucha pero Argentina domina en el estadio Hamad Bin Ali. Los goles destacan la velocidad y precisión, con Messi escribiendo historia y Álvarez robando y definiendo clave.
La narración resalta la cuenta regresiva y la superioridad argentina en octavos de final.