India inicia su censo nacional, el mayor del mundo, abarcando más de 1400 millones de personas, aplazado desde 2021 por la pandemia y primer recuento en 16 años. Se divide en dos fases: registro de viviendas y servicios primero, luego datos demográficos.
El censo impactará la delimitación de distritos electorales congelada desde 1970, redistribuyendo escaños parlamentarios por población y afectando equilibrio de poder. En Assam, una delimitación reciente redujo sitios con mayoría musulmana de 35 a 20, acusada de ingeniería política por oposición.
Autoridades defienden legalidad del proceso, pero críticos ven manipulación para distribución de poder y recursos públicos.