La familia del nene Ángel Nicolás López insiste en imputar por homicidio agravado por el vínculo y abandono seguido de muerte a la madre Mariela Altamirano y su pareja Michael González, solicitando prisión preventiva por riesgo de fuga o entorpecimiento de la causa en Comodoro Rivadavia.
Panelistas criticaron duramente la decisión judicial de revincular al niño con la madre pese a denuncias falsas de ella que generaron perimetrales contra el padre Luis y su pareja Lorena, mostrando videos donde Ángel llora desconsolado al ser arrancado de los brazos del padre gritando que quiere quedarse con él y no reconoce a la madre biológica como "mamá", llamándola "Mariela".
Vecino Eusebio, dueño del terreno de la casilla precaria y sucia donde vivía el nene sin baño, reveló que González quemó ropa del niño y que había visitas de desarrollo social sin inspección real; discusiones constantes se oían, y el juez Pablo Pérez y la psicóloga Jennifer Leyva son cuestionados por no verificar condiciones ni informes del jardín donde Ángel se volvió agresivo antes de irse.
La defensa Roberto Castillo destaca lesiones craneales y deterioro sin atención médica; Colegio de Abogados pide prudencia pero panel exige explicaciones y responsabilidad por la muerte evitable del angelito olvidado por todos, incluidos vecinos que ahora hablan.