Las empresas de colectivos redujeron las frecuencias por falta de subsidios estatales ante el aumento del gasoil, generando colas y demoras en horarios pico que perjudican a los commuters.
El martes se reúne la Secretaría de Transporte con empresarios para evitar un paro general el jueves, ya que el boleto no cubre costos y el Estado debe aportar el grueso de los fondos.
Panelistas destacan el impacto en la inflación y la vida diaria, con usuarios reportando gastos mensuales de hasta 20.000 pesos y pérdida de tiempo equivalente a un día y medio laboral por semana.
El gobierno podría fusionar líneas deficitarias o aumentar boletos, que ya rondan los 700-2000 pesos según distancia, exacerbando la suba de servicios bajo la gestión de Milei.