En el segundo bloque de El Cálamo, el conductor relata una anécdota personal: encomendándose a Dios con Bismillah encontró estacionamiento cerca del hospital Güemes para controles de su hijo Amir.
Enfatiza la súplica como arma del creyente, especialmente en la noche, y promueve redes sociales del programa.
Anuncia resumen de streaming interreligioso en la sala del Centro Islámico con musulmanes, católicos y judíos, moderado por Pilar Bosca de la Dirección de Cultos de Buenos Aires, coincidiendo con fin de Ramadán, Pascuas y Pesaj.