La CGT, con Jorge Sola como vocero, anunció una movilización a Plaza de Mayo el 30 de abril a las 15 horas, día previo al 1 de mayo, para protestar contra el gobierno de Javier Milei y recordar al Papa Francisco a un año de su fallecimiento.
La CGT busca que la Iglesia se sume al acto opositor frente a Casa Rosada, en medio de enfrentamiento por la reforma laboral aprobada por ley, que obliga preaviso de un día y 75% de servicio en retenciones.
Panel critica la medida intempestiva de retención de tareas en transporte esencial, arruinando vida de usuarios pese a depósito de subsidios, y cuestiona legitimidad de CGT fragmentada usando figura del Papa para unidad prestada.