En Alemania, el desempleo entre graduados jóvenes en carreras como química, biología e informática aumentó un tercio desde 2022, pese a la demanda de cualificados, por desaceleración económica y mismatch de habilidades.
Las ofertas laborales para recién titulados cayeron a la mitad de la media de cinco años previos, según StepStone. Empresas congelan contrataciones ante pedidos impredecibles, afectando automoción y química.
Planes de estudio no siguen ritmo de digitalización, IA y automatización, suplantando empleos básicos. Aún así, jóvenes se adaptan rápido: en 4-5 años igualan a quienes entraron en bonanza.
La escasa contratación podría ser error ante jubilaciones masivas de baby boomers.