Carlos presenta su Renault Fuego GTX 2.2 del año 88, modificada con inyección programable y turbo que genera aproximadamente 200 caballos a la rueda, manteniendo aire acondicionado y equipamiento original para uso diario.
El auto conserva butacas de cuero originales, frenos de disco en las cuatro ruedas y detalles lo más fieles posible, aunque se rebajó la carrocería. Carlos explica que su sueño era tener esta versión negra, rara por provenir de la época de Traverso en TC2000.
Carlos tuvo cerca de 30 Renault Fuego a lo largo de su vida, heredando la pasión de su padre, y destaca la importancia de la familia en mantener estos autos. Planea prestarle la coupé al hijo cuando tenga registro.