La justicia allanó la casa de la residente Chantal Leclerc en la causa por las fiestas del Propofol que terminaron con la muerte del médico Alejandro Salazar, secuestrando su tablet y celular para peritarlos.
Leclerc declaró que manipulaba propofol y sustancias como fentanilo solo en su ámbito hospitalario del Rivadavia, negando participación en las fiestas; no se encontró propofol en el domicilio.
La investigación conecta a imputados como Delfina Danuse y Hernán Boveri del Hospital Italiano, con Leclerc como nexo; audios de WhatsApp ya difundidos involucran a médicos residentes.
Otro caso separado involucra a un enfermero muerto con drogas similares, pero bajo otro juez; la causa incluye robo de ampollas de varios hospitales.