Los veteranos relatan combates nocturnos con trazantes, obuses de fósforo blanco creando un infierno, venganzas colgando y luces en la turba, tomando posiciones defensivas.
Enfrentaron ataques británicos cercanos, disparos con MAC que se trababan, bombardeos intensos visibles a kilómetros, con muertos y prisioneros, dominando el miedo con garra y compañerismo pese a desigualdad.
Recibían cartas de familia y desconocidos con aliento, confianza en Dios y Virgen, levantando la moral; jefes mantenían espíritu alto.
Empuñaban fusiles como apoyo vital, ansiosos en espera, enfrentando superioridad numérica de fuego enemigo, rodeos y munición explosiva rompiendo piedras.
Afirman haber combatido con honor, orgullosos de defender patria, volverían a hacerlo; esencia intacta pese años, transmitiendo amor patrio a nuevas generaciones.