El testimonio de Tati Leclerc en la asociación de anestesiólogos, tomado durante un allanamiento la semana pasada, se suma a la causa por la muerte de Salazar. En él, ella reconoce haber consumido Propofol, Fentanilo y Ketamina, y admite haber robado esas drogas de su lugar de trabajo en el hospital Rivadavia.
Tati Leclerc explica que participaba en encuentros con Delfina y Fini para consumir estas sustancias, pero asegura haber dejado de hacerlo a fines de 2025. Sobre Salazar, indica que no estaba en contacto reciente, aunque lo conocía, y menciona una despedida en redes sociales que alude a un vínculo amistoso.
Este testimonio conecta con declaraciones previas de Hernán y Delfina, y audios no incorporados aún a la causa pero considerados reales. Tati Leclerc actúa como unión entre los casos de Salazar y Lanusse, agravando la investigación por faltantes de drogas en el Rivadavia.
La justicia analiza irregularidades reportadas por la asociación, que allanó tras percibir anomalías, empatando con hallazgos de drogas en los procedimientos.