Los conductores de SUVs están protegidos en accidentes gracias a la carrocería elevada, pero peatones y ciclistas sufren lesiones graves por la energía del impacto en la parte superior del cuerpo.
Se reportan lesiones en muslos, pelvis, abdomen y traumatismos cráneoencefálicos frecuentes al golpear el capó o parabrisas.
El segmento destaca el alto riesgo para vulnerables en colisiones con vehículos altos.