La autopsia determinó que Ángel sufrió traumatismos en el cráneo producidos en los últimos 10 días antes de su muerte, lo que excluye al padre biológico que no tenía contacto con el niño desde marzo. La justicia investiga si los golpes fueron causados por una caída, por la madre biológica Mariela Altamirano o por el padrastro Michael González, ambos bajo custodia aunque no imputados aún.
Los asistentes sociales visitaron la casa y reportaron condiciones adecuadas, pero fallaron en detectar el peligro. La madre del corazón Lorena Andrade y el padre biológico Luis López también enfrentan cuestionamientos por denuncias cruzadas de violencia y abandono. La cronología revela un "infierno" desde el nacimiento de Ángel en 2021: separación de padres a los seis meses, denuncias mutuas, tenencia alterna y restitución a la madre biológica en noviembre de 2025 pese a antecedentes.
La madre biológica contó que encontró al niño sin respirar a las siete de la mañana, realizó RCP y llamó a la ambulancia, que lo reanimó temporalmente aunque faltaba oxígeno. Vecinos vieron a la pareja subir a un taxi tras la muerte, temiendo linchamiento. Pericias a celulares y autopsia final definirán responsabilidades, incluyendo fallas del Estado, escuela y asistentes sociales.
Panelistas destacan videos de revinculación donde Ángel lloraba al volver con la madre, y cuestionan si el enuresis nocturno indica estrés o golpe. La investigación se amplía a denuncias archivadas en Misiones y Comodoro Rivadavia contra Altamirano por abandono y violencia con otro hijo.