En Japón, un supermercado del futuro permite compras sin cajeros humanos: los clientes usan un dispositivo para escanear códigos QR de productos y cargarlos en una app, sin precintos ni colas.
El pago se realiza en pantallas táctiles al salir, con asistencia para quienes lo necesiten; el panel discute capacitación de empleados para roles de soporte y preferencia por contacto humano pese a la eficiencia.