Henry relata su recorrido en bicicleta por Japón, un país increíble con ciudades amigables para ciclistas gracias a bicisendas y respeto de conductores.
Explica que el transporte público como trenes bala requiere reserva para bicis, pero es posible llevarla. La gente es hospitalaria, usa Google Translate para ayudar pese a barreras idiomáticas.
Las rutas tienen bicisendas en algunos tramos, pero en interior se comparte carril con autos. Dormía en hoteles para trabajar en su libro, usó bolsa de dormir en plaza y playa ante falta de habitaciones.
Destaca playas espectaculares en costas del Pacífico y mar de Japón, siempre vacías.