El caso de Ángel, el niño asesinado por negligencia de quienes debían cuidarlo, genera indignación. No solo los padres son responsables principales, sino también el Estado, maestras y directora de la escuela que fallaron en velar por su seguridad.
Una psicóloga del programa alertó previamente sobre la falta de intervención de los resortes estatales en protección infantil.