La polinización manejada por apicultores en cultivos de soja genera un aumento neto de cerca del 30% en rendimiento por unidad de superficie, mejorando llenado de vainas, cuajado de flores y calidad de semillas con mayor peso y oleico.
Expertos del INTA impulsan esta tecnología como insumo para sistemas simplificados donde polinizadores nativos fallan, asociando productores y apicultores; producen 20 kilos de miel por colmena y benefician cultivos de servicios invernales como crucíferas para mayor cría de abejas.
El enfoque en polinización extensiva y de precisión profesionaliza la apicultura, cubriendo limitaciones de polen en soja donde el 70% del grano va a industria oleica.