La policía metropolitana de Londres arrestó a varios manifestantes durante una protesta pro-Palestina que comenzó pacíficamente pero escaló, creyendo que implicaría actos delictivos.
En marzo, la policía advirtió que mostrar apoyo a ciertos grupos pro-palestinos podría llevar a arrestos, tras declarar ilegal a Palestine Action como organización terrorista.
La ministra del Interior impugna la sentencia que levantó la prohibición.