La fiscalía y la querella piden prisión perpetua para Javier Cerfoglio, de 40 años, por el femicidio de su esposa Magalí Vera, de 34 años, ocurrido el 1 de diciembre de 2024 en Necochea. Cerfoglio la golpeó con alrededor de 30 patadas y trompadas en una discusión tras una fiesta, la dejó inconsciente, la metió en el baúl de su auto rojo y la arrojó al río Quequén, donde murió ahogada por sumersión.
El crimen se desencadenó después de que Magalí, repostera con emprendimiento propio, llevara una torta a la boda de una amiga. En la fiesta, Cerfoglio, desempleado y celoso, miró a otras mujeres, generó una pelea y la agredió brutalmente en una esquina captada por cámaras, donde un testigo llamó al 911. Videos muestran cómo la golpea repetidamente hasta dejarla inconsciente antes de meterla en el baúl y conducir al río bajo lluvia intensa.
La familia descubrió pistas como huellas de neumáticos en línea recta y ruedas derechas del auto volcado, descartando el accidente que alegó Cerfoglio, quien mintió sobre que Magalí le agarró el volante. Su hermana Melina y hermano Fernando estuvieron en el lugar; él ganó tiempo buscando su celular para dilatar la búsqueda. La familia reveló violencia previa: psicológica, económica y física, con una separación en julio donde Magalí advirtió que Cerfoglio tenía doble personalidad.
En exclusiva con Cámara del Crimen, Fernando Vera y su abogado confirmaron que el lunes 13 de abril de 2026 a las 11:15 se leerá el veredicto en Necochea. La defensa pidió 20 años, pero insisten en perpetua por agravantes de vínculo, ensañamiento, alevosía y género (artículo 80 Código Penal). Clasifican el caso como violencia de género de libro, detonada por perder control sobre Magalí.