Ángel Nicolás López, un nene de 4 años, falleció en Comodoro Rivadavia tras sufrir una golpiza que lo dejó en coma. El caso conmociona al país y se investiga como homicidio, con la madre biológica como principal sospechosa después de que el niño fue devuelto a su custodia por la justicia pese a denuncias previas.
El nene vivía con su padre y madrastra, pero una pelea legal por tenencia derivó en una perimetral contra ellos. En un video, Ángel expresaba "yo no quiero volver allá, me quiero quedar acá", pero la justicia lo entregó a la madre biológica, quien lo llevó al hospital diciendo que se descompensó sin explicación.
En el jardín de infantes, las maestras notaron cambios drásticos en su conducta: llegaba sucio, desalineado, gritaba y con hambre, llamando insistentemente al padre. El velatorio comenzó el viernes a las 21 horas y duró hasta la madrugada.
El caso evoca el de Lucio Dupuy, con denuncias ignoradas y fallas en la intervención de la Defensoría de la Niñez, retrotrayendo a tragedias similares por disputas de tenencia mal resueltas.