Los precios del petróleo aumentaron un 50%, pasando de 65 a 95 dólares por barril, debido a la tensión en el Estrecho de Hormuz donde Irán busca control total y amenaza con peajes, según expertos en el programa.
Países del Golfo como Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Omán presionan a Estados Unidos vía canales diplomáticos para que no ceda el control del estrecho a Irán, esencial para el 20% de la producción mundial de petróleo y gas licuado. Buques esperan varados, solo pasan principalmente chinos cerca de la costa iraní por amenazas y seguros.
El impacto económico global incluye subas en combustibles del 20-30%, fertilizantes hasta 40% y futura inflación en alimentos. Irán exige indemnizaciones y alivio de sanciones para reconstrucción, rechazando cobro conjunto propuesto por Trump. China apoya subrepticiamente a Irán permitiendo paso de sus buques.
Para Israel, la continuidad del régimen iraní radicalizado representa un fracaso, con Netanyahu enfrentando críticas internas y bajada en encuestas ante elecciones en octubre. Negociaciones en Islamabad siguen sin definir cese al fuego, Líbano o programa nuclear, con J.D. Vance presente para generar confianza.