Andrés Malamud explicó que Estados Unidos falló en sus tres objetivos en la guerra contra Irán: cambio de régimen, destrucción del arsenal nuclear de 400 kg de uranio enriquecido y eliminación de misiles balísticos, mientras Irán resistió y generó disrupción económica controlando el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial.
Israel, impulsado por Netanyahu, ideó la guerra y sigue bombardeando Líbano pese a las negociaciones, lo que complica el alto al fuego exigido por Estados Unidos. Irán descentralizó su régimen en células para resistir mejor, y el tiempo juega a favor del más débil en democracias sensibles al precio de la nafta.
La opinión pública global se volvió contra Israel y Estados Unidos, invirtiendo roles de "malo" pese al historial terrorista de Irán, que sufrió Argentina en 1992 y 1994. Irán emergió como cuarta potencia mundial por su capacidad de daño económico, similar a EEUU, China y Rusia.
Donald Trump calculó mal la resistencia iraní, inspirado en Venezuela y Gaza, ignorando asesores militares pese a la oposición del vicepresidente y Marco Rubio. Las negociaciones en Islamabad son inciertas, con posturas irreconciliables.
Corresponsales reportaron avances: Macron busca desescalada con Turquía y Arabia Saudita, rechaza peaje en Hormuz; Trump tuiteó limpieza del estrecho; primera nave de Marina EEUU pasó, pero destructor dio vuelta por advertencia iraní. En Francia e Italia, combustibles superan 2,2 euros/litro, gas sube 15% en mayo, y aeropuertos italianos tienen jet fuel para solo 3 semanas, arriesgando cancelaciones masivas.