Ángel, un niño de 4 años, falleció el Domingo Santo en Comodoro Rivadavia por daños cerebrales e internos según autopsia preliminar, en medio de denuncias cruzadas entre sus padres Mariela y Luis, con la fiscalía analizando detenciones inminentes de la madre y su padrastro.
El niño vivía con su padre y Lorena desde los 18 meses, pero la justicia lo restituyó a Mariela en noviembre pese a que no lo reconocía como madre y lloraba al irse; vecinos marcharon pidiendo justicia y critican a la psicóloga custodiada por policía que avaló la revinculación.
Ex cuñado Roberto denuncia que Mariela maltrataba a su otro hijo Dante en Córdoba, quien le fue retirado, y consumía alcohol; ella acusa a Luis de violencia con cuchillo y alcoholismo en audio, pero el nene pedía quedarse con el padre. La madre pidió eximición de prisión durante el velatorio sin asistir.
Secuestraron celulares en allanamiento, el niño asistía a comedor pese a recursos del padre albañil, y no tenía patologías previas; la fiscalía investiga el sistema judicial y antecedentes, con procurador prometiendo ir hasta las últimas consecuencias.