Los equipos de recuperación de la NASA, la Marina y la Fuerza Aérea de Estados Unidos rodearon la cápsula Orión en el Océano Pacífico frente a San Diego para estabilizarla, verificar presión y temperatura, y extraer a los cuatro astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen tras casi dos horas post-amerizaje. Realizaron chequeos médicos iniciales dentro de la cápsula, evaluando presión arterial, ritmo cardíaco, oxigenación, deshidratación y adaptación a la gravedad después de 10 días en microgravedad.
La NASA confirmó que los astronautas están en excelente estado de salud, sin mareos graves ni dificultades pese a posibles efectos post-misión como piernas débiles. El equipo médico liderado por el Teniente Comandante Gis Wong y la suboficial Lady Aldrin evaluó individualmente a la tripulación antes del traslado en helicópteros al buque USS Anchorage y luego a Houston. La inspección inicial del escudo térmico no mostró daños críticos evidentes, superando el mayor riesgo de la misión y allanando el camino para Artemis III en 2027.
El presidente Donald Trump publicó en su red social felicitaciones a la tripulación, destacando el viaje espectacular, aterrizaje perfecto y su orgullo como mandatario, adelantando que el próximo paso es Marte. La misión de 400.000 kilómetros alrededor de la Luna ratificó el liderazgo espacial de Estados Unidos frente a China, preparando bases lunares y viajes marcianos de hasta siete meses. Biografías revelan trayectorias destacadas: Wiseman con caminatas espaciales, Koch con récord femenino de 328 días en órbita, Glover con misiones SpaceX y Hansen como primer canadiense en espacio profundo.
Imágenes en vivo muestran buzos estabilizando la cápsula con globos anaranjados, apertura de escotilla inminente y traslado ordenado: primero Koch, luego Glover, Hansen y Wiseman. La NASA y empresas como SpaceX y Blue Origin compiten por módulos de alunizaje en Artemis III y IV, acortando plazos para nuevo alunizaje humano desde 1972.